Trilogía Death on the Reik – Sandy Mitchell
Death’s Messenger; 2005; Black Library; 416 páginas; Adquirido en la tienda online de Black Library
Death’s City; 2005; Black Library; 416 páginas; Adquirido en Ebay
Death’s Legacy, 2006; Black Library; 416 páginas; Adquirido en Play.com
La trilogía Death on the Reik es lo primero que leo de Sandy Mitchell, pseudónimo del autor Alex Stewart cuando escribe cosas para Black Library. Mitchell-Stewart es más famoso quizás por su serie de novelas sobre el comisario Ciaphas Cain en Warhammer 40000, libros que espero leer en breve.
Los tres libros cuentan una historia sencilla muy en el espíritu de las aventuras de Warhammer Fantasy Roleplay, que desde la primera edición del juego siempre sorprendían por estar más encaminadas al misterio y la investigación que a la violencia que caracteriza al mundo de WH. La trilogía no tiene muchas pretensiones más allá de contar una historia entretenida, pero se las arregla para ir un poco más allá.

Rudi vive con su padre adoptivo en un pequeño pueblo del Imperio que se ve acechado por una banda de hombres bestia y por una plaga que se contagia de forma desconocida. El chico se dedica a entregar men
sajes, ya que parece que no es capaz de aprender el oficio de su padre (cazador). En el mismo pueblo vive Hannah, la hija de la curandera de la zona. Muchos de los habitantes del pueblo desconfían de estas dos, considerándolas brujas a sus espaldas. Rudi y H
annah se ven envueltos en una serie de acontecimientos que revelan la existencia de un culto a uno de los dioses del Caos que pretende llevar a cabo un ritual de efectos desconocidos.
Esto hace aparecer a un cazador de brujas, Gerhard, que se convierte en uno de los antagonistas de la trilogía. El padre d
e Rudi resulta ser miembro del culto a Nurgle y al lector le queda claro que Rudi juega un papel especial en el ritual que el culto desea hacer, aunque el personaje parece desconocerlo. Después de que los hombres bestia ataquen al culto e impidan el ritual, el cazador de brujas sospecha de Rudi y de la madre de Hannah, que se ven obligados a abandonar el pueblo y viajar a Mariemburg para buscar respuestas.
Uno de los temas centrales de las novelas es la experiencia vital de Rudi, coming of age o como queramos llamarlo. Rudi pasa de no conocer más que los alrededores de su pueblo a tener sus primeras experiencias fuera de él, viajar, ser traicionado, trabajar en la guardia de Mariemburg, experimentar sus primeras relaciones amorosas, etc… Por otra parte nos encontramos con que muchos personajes “cambian de bando” a lo largo de la trilogía. Los que al principio aparecen como enemigos de Rudi y de Hannah muchas veces acaban aliándose con ellos más adelante y viceversa.

Por supuesto, la historia es relativamente predecible. Cualquiera que haya leído unos cuantos libros de fantasía sabe por donde van los tiros, pero lo importante en esta serie de novelas no es lo que pasa, sino cómo está escrito. Si bien en la novela aparecen elementos muy típics del género (origen incierto del héroe, poderes mágicos innatos, casualidades, planes sobrenaturlaes o cambios de bando), Mitchell tiene una prosa sencilla y efectiva, sin recurrir al diálogo de forma recurrente. Probablemente juega con que el lector sabe siempre un poco más que el protagonista de la novela.
El desenlace es bastate original y en cierta manera rompe con lo predecible que puede ser el resto de la historia. Una trilogía muy, muy entretenida que puede aportarnos una lectura liviana y muy disfrutable.