Shadowrealm – Paul S. Kemp
Shadowrealm – Paul S. Kemp

2008; Wizards of the Coast; 340 páginas; edición de bolsillo en inglés; adquirido en thebookdepository.co.uk; no disponible en castellano.
El tercer libro de la trilogía de The Twilight War sólo tiene un pequeño problema: El anterior dejó el listón demasiado alto y es difícil mantener ese mismo nivel. Sin embargo, Shadowstorm es excelente más por la forma en que se desarrollan los acontecimientos que por la historia. Es un libro que brilla por su estilo narrativo más que por el argumento, que es también excelente. Shadowrealm no tiene esa sensación de velocidad frenética que hace que no quieras dejar de leer, pero sí que tiene una forma espectacular de concluir la trilogía.
El tema principal de la novela es la tormenta de sombra (shadowstorm) extendiéndose por Sembia mientras Cale y Riven tratan de buscar una forma de detenerla. Por otro lado tenemos la caida de Magadon, que cada vez es menos él mismo debido a la pérdida de la mitad de su alma a manos de su padre (que Cale también desea recuperar), los Shadovar tratando de hacerse con el control político de Sembia, la continuación de la historia de Abelar Corinthal y las maquinaciones de los dioses Mask y Shar.
Kemp demostró en Shadowstorm que podía manejar una historia con muchas líneas argumentales de manera excelente. Ahora demuestra que también puede cerrar todas esas líneas de forma satisfactoria, dejando también la posibilidad de una continuación de la historia en futuras novelas, salvando el salto de 100 años que todo el trasfondo de los Reinos Olvidados da con la cuarta edición de Dungeons & Dragons.
Como siempre, los personajes son creibles desde un punto de vista psicológico. No son estáticos ni unidimensionales. Su forma de pensar y de actuar evoluciona de manera lógica. Ya sólo por eso uno espera con ánsia las próximas novelas de Kemp, que ya es lo suficientemente importante a los ojos de WotC como para que pueda editar sus próximos trabajos en tapa dura.
Si le podemos poner una pega a la novela es que quizá suceden demasiadas cosas a la vez y hay gente que al leerla puede confundirse. No es mi caso. De hecho lo prefiero así. El final es magnífico e inesperado.
No me preocupa mucho lo que se publica o no en castellano, pero sí que me gustaría ver los libros de Kemp traducidos, sólo para que más gente pueda vdisfrutar de ellos de la forma en la que yo lo hago. Recomendación máxima.